Las fotos de los menores en redes sociales: ¿Publico o no?

¡Qué bonitos que están los niños cuando están en la playa jugando con su cubo y arena, y qué guapos están de recién nacidos! También están los momentos de empezar a gatear, pelearse con su hermano, disfrazarse, llenarse de comida por todos los lados… ¿Te has preguntado si está bien que compartas esas fotos? Porque, el niño está ahí, delante el móvil más rápido del oeste que va a inmortalizar el momento y siempre hay alguien dispuesto a subir la foto a las redes sociales.

Menores y sus derechos. Niña en la playa de espaldas.

Pues bien, esto no debe hacerse y os cuento por qué.

1. Como ya he dicho muchas veces dejamos de tener control sobre las fotos de los menores que colgamos en Facebook o cualquier otra red social porque así lo hemos aceptado al entrar en la red social. Pero además de la red, en la que es importante la configuración de privacidad, tenemos que tener en cuenta a los terceros que acceden a la misma.  Contra ellos podremos reclamar por el uso de las fotos de nuestros hijos, alegar que tenemos el copyright de la foto y que se trata de un menor pero será un camino lleno de dificultades. Pensemos que la red no tiene fronteras nacionales.

2. Si se quiere compartir fotos de los menores hay que ser muy, pero muy, cuidadoso. Las fotos de nuestros hijos no las enseñamos por la calle a cualquiera y mucho menos las entregamos sin ton ni son. Pues lo mismo debemos hacer en redes sociales: a las fotos sólo deben poder acceder los amigos a quienes daríamos la foto en papel.

3. Debemos saber que los niños también tienen “identidad digital”, aunque ellos no sean usuarios deInternet. La identidad digital está conformada por todas esas fotos de los menores que subimos los familiares o amigos, además de lo que publican desde la guardería, el colegio, etc. Pensad que cualquier foto puede ser determinante en el futuro para que nuestro hijo pueda conseguir un empleo, entrar en una determinada universidad o tener acceso a una determinada acción, entre otras. ¿Os imagináis qué se haría en campaña política si se pudiera acceder a las fotos de nuestros dirigentes cuando eran pequeños?

4. Los niños tienen derechos, aunque sean bebés. Para ello está la Ley de Protección Jurídica del Menor que dice: “Los menores tienen derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen”. Y añade la norma: Se considera intromisión ilegítima en el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen del menor, cualquier utilización de su imagen o su nombre en los medios de comunicación que pueda implicar menoscabo de su honra o reputación, o que sea contraria a sus intereses incluso si consta el consentimiento del menor o de sus representantes legales“. Así que los padres como tutores deben velar por sus derechos y en caso que no lo hagan podrá actuar el Ministerio Fiscal.

5. Cuando además contamos que el niño tiene una determinada enfermedad estamos contando con un megáfono un dato personal de nivel alto: la salud. Que sea pequeño no significa que no tenga derechos. Debemos recordar que las fotos que subimos a la red estarán siempre en un “limbo”, pero están ahí, no desaparecen y en cualquier momento pueden volverse en contra de nuestros hijos. Esas fotos de menores con cáncer o con enfermedades raras no debieran subirse nunca.

6. Las fotos graciosas de nuestros hijos pueden no resultar tan graciosas con el paso del tiempo. Pensemos la típica foto en la bañera o en pañales, ¿Os imagináis si tuvierais 18 años y esas fotos estuvieran rulando en la web? ¿Y si encima tuvierais un puesto de responsabilidad? Borrar lo que está en la red no es fácil.

7. Si además las fotos las geolocalizamos, algo tan sencillo como dejar constancia de dónde se ha hecho, o que el sitio sea claramente identificable, lo que hacemos es poner a nuestros mnores en el disparadero para muchos maleantes que hay en la red. Pensemos que si compartimos alegremente las fotos de menores alguien podrá usarlas para su provecho, incluso de forma delictiva.

8. Los padres tenemos la custodia de nuestros hijos y somos responsables de ellos, por eso cualquier publicación que se hace de nuestros hijos debe estar autorizada por nosotros (autorización expresa y previa) y no velar por ello es hacer dejación de nuestra obligación como padres.

9. ¿Y qué pasa si mi hijo tiene entre 14 y 18 años y es él quien sube sus fotos a las redes sociales? Pues ahí los padres deben desde pequeños orientarles, formarles sobre qué fotos pueden o no subir, no se puede mirar a otro lado y no debe olvidarse que la patria postestad se tiene hasta los 18 años o hasta que el niño se emancipe.

Sé que este post no es sobre farmacia pero os va a venir bien a muchos de vosotros, tengáis o no niños. Y si consigo que alguna foto de algún niño no se publique fuera del círculo de amigos me daré por satisfecha.

Y si tenéis cualquier problema legal podéis contactar con mi despacho en info@farmaciayderecho.com

Autor: Isabel Marín Moral

Abogada especializada en Derecho Farmacéutico, protección de datos y nuevas tecnologías.

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