A la cárcel por cotillear datos médicos. ¿Le puede pasar al farmacéutico?

Cotillear datos médicos tiene sanción: Dos años, seis meses y un día de prisión fue la pena impuesta a un médico  por un delito de descubrimiento y revelación de secretos de especial relieve cometido por funcionario.  En concreto lo que hizo fue cotillear la historia clínica de cinco compañeros de su zona básica de salud. No la publicó, sólo entró a cotillear y acceder a una información confidencial.

¿Por qué traigo esto a un blog de farmacia y derecho? Porque en la farmacia también se accede a datos de nivel alto, porque en la farmacia se accede a los datos de medicación y por tanto se conoce, en muchos casos, qué enfermedad tiene el cliente/paciente.

Cotillear datos médicos en la farmacia
Cotillear datos médicos en la farmacia

Está claro que el farmacéutico tiene derecho a acceder a los datos de medicación ya que tiene que cumplir con su obligación legal de dispensación, pero eso no implica que pueda cotillear o utilizar esos datos para otra finalidad diferente a la atención farmacéutica, porque también se le podría exigir responsabilidad por vulnerar el derecho de protección de datos del cliente y, por ende, también su derecho a la intimidad.

Ser cauteloso con los datos implica una forma de actuación profesional y confidencial. Así por ejemplo no se podría:

  • Preguntar al cliente mientras está comprando qué tal las sesiones de quimio, o si esta vez están siendo más livianas. Ese comentario, que puede tener como fin último hacer ver al cliente que nos preocupamos, puede ser un boomerang, ya que si hay otras personas oyendo el comentario estamos vulnerando el derecho a la intimidad del cliente.
  • Decir al cliente que ese medicamento lo toma también fulanito, que posiblemente es el vecino, aunque sea con el fin de animarle y comentarle que todo va a salir bien, también es una causa de vulneración del derecho de protección de datos y derecho a la intimidad.
  • Irse a tomar el café y hablar allí, fuera de la farmacia, de que fulanito qué mal que está, tampoco se puede hacer. No se puede cotillear sobre las enfermedades del cliente.

Yo sé que la inmensa mayoría de las farmacias respetan la confidencialidad, pero a veces se actúa sin maldad y se vulnera la norma. Por ello, cuando se vaya a hacer esa labor de asesoramiento en torno a una medicación haciendo referencia a una enfermedad, si hay clientes delante lo mejor es ir a la zona de atención farmacéutica (despacho o zona separada). Recordar siempre el derecho del paciente a mantener en secreto su enfermedad sin que lo sepan más que sus médicos y farmacéutico. Es el paciente el único que puede permitir que de su enfermedad se hable fuera de la farmacia o del hospital.

Seguro que te han contado esto cuando te han hecho la consultoría de protección de datos en la farmacia y si no os lo han explicado te lo cuento yo y, además, si quieres puedes contar con nosotros para asesorarte en materia de protección de datos (para adaptar la farmacia a la LOPD o hacer las auditorías cada dos años, contratos, acciones en la farmacia, etc). Mándanos un email y te damos presupuesto: info@farmaciayderecho.com

Y recuerda que los empleados también tienen que saber qué supone la LOPD en la farmacia!

Autor: Isabel Marín Moral

Abogada especializada en Derecho Farmacéutico, protección de datos y nuevas tecnologías.

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