La farmacia se queda sin medicinas en la Comunidad Valenciana. Huelga de farmacias.

El Levante español se queda sin medicinas, las farmacias no pueden dispensar, hay desabastecimientos, las farmacias despiden a sus empleados, el farmacéutico propietario pone su casa para garantizar el pago de unos medicamentos que no cobra….Esa es la situación actual en parte de España de la farmacia española porque la Administración autonómica no cumple con el concierto, es decir, no paga los medicamentos de las recetas que dispensa el farmacéutico al ciudadano de a pie y cuyo coste adelanta con cargo a su patrimonio personal.

Hasta ahora se han tomado medidas que bien parecen salidas del libro de los horrores, pero todo tenía una finalidad, conseguir resolver unos momentos de dificultad económica. Y siempre se pensó que todo volvería más o menos a su cauce. Pero no ha sido así hasta la fecha. Por el contrario, se acumulan pagos que han ahogado a las farmacias, que están quedando en los huesos desde una perspectiva de personal así como de stock y, por si fuera poco, el negocio tira de forma indiscriminada del patrimonio particular (a veces familiar) que ha sido puesto como aval (porque la farmacia no puede ser una sociedad y se responde con todo el patrimonio personal). El farmacéutico se siente profesional de la salud y, además, viene obligado por ley a dispensar aunque o le paguen. No tiene salida fácil.

Pero más allá de la problemática del empresario farmacéutico (que es esperpéntica) no podemos olvidarnos de quién sufre estos desabastecimientos, los cierres de las farmacias, la falta de stock. Es el CIUDADANO DE A PIE. Ese que necesita un medicamento porque se lo ha prescrito el médico y que va a la farmacia a comprarlo, pero que no lo consigue, después de hacer cola durante varias horas y visitar varias farmacias. Y puede ser un dolor de cabeza que va a tener que aguantar con algún remedio casero, pero puede ser, y están siendo, medicamentos para patologías cardiacas, diabetes o para tratar el cáncer, por ejemplo. Esos medicamentos no pueden esperar y la salud se resiente porque no entiende de política. (No entro a considerar la repercusión que todo ello puede tener en los hospitales y su gasto, que será muchísimo mayor que pagar el medicamento en la farmacia, ni en la calidad de vida del paciente. Por donde se mire, todos perdemos)

Entonces, ¿en qué piensa la Administración sanitaria de esas Comunidades Autónomas?
Me pregunto si va a ser necesario que algún ciudadano fallezca porque no ha podido coger sus medicamentos en la farmacia (en ninguna de la Comunidad Autónoma) para que, otra vez con crespón negro, alcen la voz nuestros políticos diciendo que se van a tomar medidas mañana para que no vuelva a suceder. Y tomar medidas es tan simple como pagar.

Me llama la atención la medida adoptada por la Comunidad Valenciana, que ante la huelga (realmente un cierre) que mantienen las farmacias y el claro desabastecimiento existente, ha acordado en plazo récord poner un teléfono gratuito para los ciudadanos donde informarse sobre cómo conseguir el medicamento que necesitan. Ahí remiten al paciente a un hospital o a centro de salud, donde también comienzan a escasear medicamentos (y no me meto ahora con lo que ocurre en estos casos con la aportación y el copago o con si es legal o no esa derivación por incompetencia de la Administración que incumple su obligación de pagar) . Y digo yo, ¿no es más fácil pagar lo que se debe y que el servicio funcione?

Si el problema es otro, entonces habría que hablar, pero debe recordarse que las Comunidades Autónomas, por sí solas, con su normativa propia, no pueden establecer un sistema diferente de asistencia farmacéutica. En esta materia manda la normativa nacional.

Para finalizar traigo a colación una cita de Aristóteles: “no hace falta un gobierno perfecto, se necesita uno que sea práctico”. En este caso lo práctico es pagar para evitar males mayores, lo que no resuelve el problema es habilitar un teléfono gratuito, lo que no es práctico es que el farmacéutico arriesgue en un negocio y tenga que poner su patrimonio de aval porque no le pagan lo que vende y, lo que en absoluto es comprensible es que Administración incumpla sus obligaciones básicas, sobretodo cuando está en juego la salud de los ciudadanos.

¿Cómo afecta la huelga general del día 29 de marzo a la oficina de farmacia?

En la farmacia, tanto los titulares como los trabajadores, se hacen preguntas sobre la huelga.  Aquí se exponen algunas de ellas con su respuesta.

¿Y si mis empleados quieren hacer huelga el próximo día 29 de marzo, qué puedo hacer?

Todo trabajador tiene derecho a hacer huelga el próximo día 29. En ese caso, tendrá que informar al titular de la farmacia, quien no puede impedir el ejercicio del derecho salvo que la farmacia ese día esté de guardia, en cuyo caso, deberá estar abierta como servicios mínimos, para garantizar los servicios esenciales de la comunidad. 

Yo soy titular de la farmacia, ¿puedo hacer huelga?

La huelga es un derecho de los trabajadores, no de los empresarios. El titular de la farmacia es el propietario de la misma, el empresario, por lo que si cierra la farmacia, estrictamente, no está ejerciendo el derecho de huelga, con las consiguientes consecuencias para sus trabajadores.

 ¿Cuáles son los efectos de la huelga en el contrato del trabajador?

El contrato laboral se suspende, por lo que las obligaciones contractuales, como son trabajar y recibir la remuneración pactada, cesan durante el tiempo que se ejerza el derecho de huelga. Sin embargo, se mantiene el deber de buena fe y no caben actitudes como insultos, agresiones o amenazas al empresario o resto de los trabajadores, dado que el trabajador seguirá en la farmacia una vez se levante la suspensión contractual.

 ¿Qué se descuenta de la  nómina del trabajador?

El salario del día de huelga, pero también la parte proporcional de las pagas extraordinarias y de descanso semanal. A efectos de cómputo se incluye el salario base y complementos salariales complementarios, tanto personales como de puesto de trabajo (ejemplo: antigüedad o turnicidad) y el salario en especie. La huelga no afecta al disfrute de las vacaciones, ni a su duración ni a su remuneración.

 ¿Tiene el titular de la farmacia que pagar la cotización a la Seguridad Social del día de huelga del empleado?

No. El trabajador que ejerce el derecho de huelga pasa a una situación de alta especial de Seguridad Social, en la que no hay cotización ni por parte del empresario ni del trabajador. Sin embargo, en caso de que el trabajador decida hacer huelga, no durante toda su jornada laboral, sino sólo durante parte de ella, aquel estará de alta real en la Seguridad Social durante toda la jornada y hay obligación de cotizar por la retribución realmente percibida por el trabajador. En este último caso, no hay establecido ningún mínimo de horas trabajadas o de ejercicio de huelga.

Si el trabajador, por el contrario, está en alta especial, debe aclararse que, no tiene derecho a solicitar la prestación por desempleo ni la de incapacidad temporal por el día en huelga, si bien mantiene su derecho a la atención sanitaria.