Farmacia y venta por Internet

Cada vez son más las farmacias que tienen una página web a través de la cual venden parafarmacia, como un intento de diversificar e incrementar la cifra de facturación.

Antes de entrar a delimitar el régimen jurídico aplicable es relevante hacer hincapié en que está totalmente prohibido, por la Ley 29/2006, de Garantías y Uso Racional del Medicamento, la venta de medicamentos y productos sanitarios por Internet o a domicilio, siendo una conducta sancionada como falta muy grave con multas de hasta 1.000.000€. Por tanto, si la farmacia opta por tener una página web con una plataforma comercial, sólo y exclusivamente podrá vender productos que no tengan tal consideración.

Aclarado lo que se puede vender online, el farmacéutico ha de tener en cuenta, entre otras materias lo siguiente:

• Si la página web coincide con el nombre de la farmacia puede considerarse que es publicidad y, por tanto, la farmacia quedará sujeta a lo que esté establecido en esta materia en los Estatutos y Reglamentos de su Colegio Profesional.

• Cuando el farmacéutico vende por Internet y las ventas se hacen como farmacia y desde la farmacia, la actividad profesional queda sujeta al régimen disciplinario y sancionador del Colegio Profesional de la provincia donde esté instalada la farmacia física, sin perjuicio de que sea aplicación otra normativa por la especialidad de venta a distancia.

• El farmacéutico podrá tomar decisiones en relación a la fiscalidad, sabiendo que la farmacia, como establecimiento sanitario especialmente regulado, nunca puede revestir la forma de una sociedad limitada, una sociedad anónima, una sociedad profesional u otras figuras donde la propiedad total o parcial de la farmacia quede en manos no farmacéuticas y, por tanto, la responsabilidad no quede atribuida directamente al farmacéutico titular.

• La venta de parafarmacia por Internet no precisa de que haya una farmacia como garante, por lo tanto el negocio de venta de parafarmacia puede ser totalmente diferente a la farmacia y, en ese caso, sí puede revestir la forma de cualquier sociedad mercantil y pueden existir socios no farmacéuticos.

• Al tratase de un negocio online queda sujeto a la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico. Por tanto, quedan definidas las obligaciones y responsabilidades del titular del negocio, pero también los requisitos que debe revestir la contratación online.

• En toda contratación a distancia a través de una web y en la que participan consumidores y usuarios, que raramente pueden intervenir en delimitar las condiciones de la transacción, debe aplicarse también la Ley de Ordenación del Comercio Minorista, la Ley de Condiciones Generales de Contratación y el RD 1906/1999 por el que se regula la contratación telefónica o electrónica con condiciones generales, en desarrollo del artículo 5.3 de la Ley 7/1998, de 13 de abril, de condiciones generales de la contratación.

• También se aplicará la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios, sobre todo si la venta se articula a través de una sociedad diferente de la farmacia. En caso contrario es muy relevante la normativa profesional y la participación de los Colegios Profesionales.

• Así mismo, no debe olvidarse que cuando se hace una venta por Internet el vendedor requiere muchos datos del comprador y que deben aplicarse, en consecuencia, las disposiciones establecidas por la Ley Orgánica de Protección de Datos (alta en la Agencia de Protección de Datos, documento de seguridad y protocolos de funcionamiento para asegurar, entre otros, los derechos ARCO)