El Ministerio quiere que cumplas con la LSSICE ¿Cómo tienes tu web?

El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital se ha propuesto que las webs españolas cumplan con la LSSICE. Estas siglas son las de la Ley 34/2002, de 11 de julio, de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico. Por eso ha avisado a los incumplidores a través de mail para que la adecuen a la norma en un plazo razonable.

¿Qué se ha inspeccionado?

Continuar leyendo “El Ministerio quiere que cumplas con la LSSICE ¿Cómo tienes tu web?”

Por qué es importante prestar atención a la cancelación de suscripciones. Multa de la AEPD.

¿Por qué hay que prestar atención a la cancelación de suscripciones? Existen farmacias que envían boletines electrónicos con novedades y ofertas a sus clientes a través de suscripciones. Para ello el cliente, que debe dar su consentimiento al tratamiento y finalidad para la que se recogen sus datos, les facilita su correo electrónico y algunos otros datos que conforman su perfil. Se trata de una vía de fidelización, de mantener la atención del cliente y demostrarle que “su” farmacia se acuerda de él de forma periódica. Aquí será importante el tipo de información que se mande y, preferiblemente, se hará de acuerdo al perfil que tenga el cliente.

cancelación de suscripciones
cancelación de suscripciones

Este envío de boletines y/o campañas de marketing o publicidad es cada vez más frecuente, no debe ir en contra de la normativa vigente y exigen una especial diligencia del farmacéutico.

El fondo del asunto.
La pregunta que hoy vamos a resolver es qué pasa si la farmacia no da de baja un correo electrónico de un cliente, donde recibe periódicamente las novedades de la farmacia,cuando así se le solicita; y qué consecuencias tiene para la farmacia el seguir remitiendo los boletines a dicho email.

La consecuencia de esta falta de diligencia por parte de la farmacia es que el cliente puede denunciar el hecho ante la Agencia de Protección de Datos, que puede, una vez instruido un expediente, multar a la botica.

La protección de datos suele pensar la farmacia que es más burocracia sin sentido, algo para que unos pocos nos ganemos la vida o que las farmacias son inmunes a las inspecciones y multas porque las denuncias siempre se hacen a los grandes. Pero esta forma de pensar está totalmente equivocada.

Los hechos que he expuesto responden a un caso real, resuelto por la AEPD con multa a la farmacia en 2012.

¿Pero cómo pasaron los hechos?
El cliente, que en un primer momento dio su consentimiento al boletín, canceló la suscripción utilizando para ello el enlace facilitado en el correo electrónico. De forma diligente la farmacia contestó el email confirmando la baja, pero no le borró de la lista de distribución, por lo que el cliente recibió tres comunicaciones comerciales de la farmacia durante casi tres meses. A la vista de ello, el cliente denunció a la farmacia ante la AEPD.

¿Qué se incumplió por la farmacia?
El envío de comunicaciones comerciales sin el consentimiento del destinatario (aquí el cliente) es lo que se llama spam y está prohibido por la legislación española.

Se vulnera La LSSI, en el artículo 21.1 de la Ley de Servicios de Sociedad de la Información (LSSI) que prohíbe de forma expresa “el envío de comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas”.

También se contraviene la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), ya que la dirección de correo electrónico puede ser considerada como dato de carácter personal.

¿Es imprescindible el consentimiento del cliente para mandarle el boletín?
Sí. Se necesita el consentimiento del destinatario para el envío de correo electrónico con fines comerciales. La prestación del consentimiento ha de ser previa a los envíos de correos, salvo que exista una relación contractual anterior y el sujeto no manifieste su voluntad en contra.

Además se aplica el art. 3.h) de la LOPD, que define el consentimiento, por lo que además de previo, ha de ser específico, inequívoco e informado. Esto significa que la farmacia deberá informar del tipo de tratamiento y la finalidad para la que se recogen los datos, comunicando así mismo sobre el derecho a denegar o retirar el consentimiento.

Y, ¿cuando se considera que es una información comercial?
De acuerdo con la LSSI, se considera información comercial a toda aquella forma de comunicación destinada a promocionar directa o indirectamente bienes, servicios o la imagen de una empresa, organización o persona con una actividad comercial, industrial, artesanal o profesional, y, además, ha de realizarse dicha comunicación en los términos que señala el Considerando 17 de la Directiva 2000/31/CE que recoge lo previsto en las citadas Directivas 98/34/CE y 98/84/CE, es decir, ha de tratarse de cualquier servicio prestado normalmente a título oneroso, a distancia, mediante un equipo electrónico para el tratamiento (incluida la compresión digital) y el almacenamiento de datos, y a petición individual de un receptor de un servicio.

¿Qué multa puso la AEPD?
De acuerdo con el art. 38 LSSI “3. Son infracciones graves:
c) El envío masivo de comunicaciones comerciales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente o el envío, en el plazo de un año, de más de tres comunicaciones comerciales por los medios aludidos a un mismo destinatario, cuando en dichos envíos no se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 21”.
“4. Son infracciones leves:
d) El envío de comunicaciones comerciales por correo electrónico u otro medio de  comunicación electrónica equivalente cuando en dichos envíos no se cumplan los requisitos establecidos en el artículo 21 y no constituya infracción grave”.

En el caso actual se realizaron tres comunicaciones y se impuso la sanción leve, porque la sanción grave exige que sean más de tres. Es decir, si la farmacia hubiera remitido un boletín más la multa hubiera sido de 150.001 hasta 600.000 euros.

Sin embargo se calificó la infracción como leve, que tiene aparejada una multa de hasta 30.000€ (treinta mil euros) si bien, en este caso, se graduó para ser fijada finalmente en 1.800€.

Conclusión
Hay que pedir el consentimiento previo al cliente con todos los requisitos legales, hay que informarle claramente y, en caso de que solicite la baja en el tratamiento de sus datos o revoque el consentimiento hay que ser diligente y borrar los datos para evitar que se puedan imponer sanciones que, como se ha visto, pueden ser de hasta 600.000€.

Protección de datos en mi web de parafarmacia: contenido

Ya he comentado cómo, desde una perspectiva de Derecho, puede la farmacia tener una web y cuál es el futuro que espera al sector. Lo cierto es que Internet ha venido para quedarse y la farmacia debe estar ahí, antes o después. Pero, ¿qué hay que tener en cuenta para estar en Internet de forma legal? Empecemos por las páginas web de las boticas a través de las cuales se venden productos de parafarmacia (que es lo que hoy se puede hacer)

He hecho un pequeño estudio y me ha sorprendido que muchas páginas de Internet ligadas con la farmacia no cumplen, seguro que inconscientemente, con la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) ni con la Ley Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSI)

Qué errores he visto y qué ha de hacerse

1º Sobre el alta de fichero de clientes.
En toda página de Internet que vende hay unos clientes que compran y unos datos que se incorporan a un fichero. Este fichero ha de estar dado de alta en la AGPD. ¿Vale el de la Farmacia? Depende. Si tenemos constituida una sociedad para gestionar la parafarmacia y la venta online se canaliza a través de ella, la responsable del fichero es esta y no la farmacia. Por tanto, la sociedad ha de dar de alta el fichero (y otros que pueda haber, como proveedores) y tener un documento de seguridad, con todos sus anexos: libros de registro (incidencias, accesos, etc), contratos de confidencialidad, etc.

En caso de que la farmacia sea la titular de la web habrá de comprobarse que en la inscripción del fichero de clientes y en el documento de seguridad de la farmacia esté reflejada la recogida de datos a través la tienda online (y todo lo que ello supone). Pero si es un fichero independiente del de la farmacia física habrá de crearse y darse de alta en la AGPD, además de la obligación de incorporarlo en el documento de seguridad de la farmacia.

2º Sobre los derechos ARCO y el consentimiento.
Como hay clientes y se recogen datos online es importante tener bien resuelto, desde la perspectiva legal, la recogida del consentimiento y los derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación y oposición) de los clientes. Hay supuestos en los que se da por supuesto que se entregan los datos rellenando un formulario y hay un consentimiento implícito para que el receptor, la farmacia, pueda utilizarlos libremente, pero eso no es así. Un ejemplo puede ser que no se podrán remitir promociones, actualizaciones, ofertas al email proporcionado por el cliente virtual si no hay un consentimiento expreso para ello.

En definitiva, el cliente debe saber que los datos que entrega se van a tratar para una determinada finalidad (y la farmacia no podrá usarlos fuera de ellas) y si van a ser o no cedidos a terceros y cómo peder ejercer sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición. Pero además debe quedar claramente definido cómo el cliente otorga su consentimiento y para ello hay diversas formas, como la de dar la conformidad al rellenar el formulario haciendo un tic en una casilla al efecto, con lo que reconocemos haber leído y estar conformes con la política de protección de datos..

3º El aviso legal: obligatorio.
Toda página web ha de tener un “Aviso Legal” y he comprobado que en ocasiones falta o existe pero está incompleto. Ha de recordarse que, a veces, copiar lo que ha hecho alguien en Internet no es garantía de que esté bien, y pegarlo sin más en la página creada puede llegar a suponer una sanción en caso de inspección si no es un aviso completo o está mal hecho. El aviso tiene que tener todos los requisitos que establece la norma y es preferible invertir en una consulta jurídica y tener la tranquilidad de que legalmente está bien hecho.

4º La Política de privacidad: obligatorio.
También hay webs que no la incluyen y no vale con tener el fichero dado de alta y un documento de seguridad, o que se recoja el consentiemiento clicando en una casilla. Toda tienda online tiene que dar información de su Política de Privacidad, que podrá leer el cliente cuantas veces quiera, debiendo ser de fácil acceso. Ahí quedará definidos los datos que se recogen, los fines para los que se lleva a cabo su recogida y cómo se utilizan esos datos. Así mismo, se regula la forma de entregar el consentimiento por los clientes y cómo éstos pueden acceder a los datos ejerciendo sus derechos ARCO.

Si tenéis alguna duda o queréis que vuestra web esté completa desde la perspectiva de la LOPD y LSSI, no dudéis en contactar conmigo: farmaciayderecho@movistar.es

Otro día seguiremos con la presencia de las farmacias en las redes sociales como Facebook y qué hay que hacer para que legalmente esté todo bien.