WhatsApp en la farmacia: algunos apuntes legales

En un post anterior comenté qué decía la AGPDCAT sobre el uso de Whatsapp desde el punto de vista profesional y, a tenor de lo que he podido pulsar en el sector, ha dejado a las farmacias con ganas de saber más. A la vista del informe hay que sacar conclusiones prácticas ya que hay dos cuestiones diferentes, por un lado el hecho del incumplimiento de Whatsapp (que deberá ser perseguido por las autoridades y en el que la farmacia no tiene participación alguna) y, por otro, la responsabilidad de la botica en el uso de Whatsapp por aplicación de la LOPD y su reglamento. Como es lógico me voy a centrar en las medidas que deben tomar las farmacias.

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WhatsApp en la farmacia

La primera pregunta que ha de hacerse el farmacéutico es qué  quiere hacer a través de Whatsapp ya que es diferente informar que el pedido ya está preparado a resolver una consulta sobre un medicamento que acaba de coger el cliente en la farmacia o incluso a usar el canal como plataforma para encargar los medicamentos. En la primera no hay datos de salud en juego (sólo se informa que ya está el pedido, sin decir más) mientras que en los otros dos ejemplos sí se pueden deducir datos de salud (en este sentido la AGPD considera que la medicación asociada a una persona permite conocer datos de salud) Si hay datos de salud implicados no es recomendable Whatsapp.

Si la comunicación por Whatsapp se refiere únicamente a parafarmacia se trataría de una mera relación comercial en la que no hay datos de especial protección dado que no afecta a datos de salud. Es el caso de encargos de una crema solar o un champú, informar cómo se tiene que usar un tensiómetro comprado en la farmacia o mandar ofertas vigentes, por ejemplo.

Salvadas las diferencias entre uso de Whatsapp con datos de salud (en absoluto recomendable) y datos de parafarmacia, hay algunas medidas que pueden ser interesantes de implantar en la farmacia para salvaguardar la responsabilidad de la farmacia:

1. Si se quiere mantener Whatsapp habría de habilitarse una línea de móvil propia para la farmacia. Es importante separarla de la línea personal para controlar mejor los datos e imágenes, accesos y tratamiento.

2. Además, al tiempo de publicitarla habría de hacerse un anuncio legal apropiado sobre LOPD y preferiblemente haciendo constar los problemas planteados por la AGPDCAT.

3. La utilización de Whatsapp, desde mi punto de vista, no puede encajarse en la excepción de prestación de consentimiento previsto para la prestación farmacéutica, razón por la que se necesita el consentimiento. Así que al tiempo de recoger los datos del cliente sería bueno que se diera también para la prestación del servicio de Whatsapp.

4. La farmacia deberá pensar y dejar claro qué se comunica por Whatsapp ya que no es igual mandar comunicación comercial al cliente (protección básica) que datos de salud o medicamentos, que es de nivel alto y de ello se ha de informar al cliente.

5. El hecho de acceder a datos por Whatsapp que, además, posteriormente se tratan, deberá contemplarse en el documento de seguridad de la farmacia y ahí, deberá constar quién puede acceder al terminal, si se descargan las fotos dónde se guardan, cómo y cada cuanto se borran, etc. Que esté en el móvil no significa que quede al margen de la LOPD de la farmacia. Además deberán implementarse las medidas de seguridad que establece el RLOPD.

6. Una cosa es recibir la receta y otra muy diferente es mandarla. En el primer supuesto es el cliente quien lo hace asumiendo sus propios riesgos (por eso que es importante que quede clara la información sobre Protección de Datos de la línea de Whatsapp de la farmacia) En el segundo, es la farmacia la que los asumiría y aquí de forma radical hay que decir que ninguna farmacia debiera mandar ni tratar ninguna receta por Whatsapp porque además de la LOPD estaría en juego el secreto profesional ya que la aplicación se considera insegura.

7. ¿Y si no quiero recibir por Whatsapp en mi móvil personal una receta y aún así me llega? Lo mejor es responder e informar sobre la forma en que puede realizarse ese envío. Esos datos no se podrían tratar y lo ideal es que haya un protocolo de actuación en la farmacia.

8. ¿Y si tengo un móvil de la farmacia y me llega información de protección alta como la receta, pero no quiero esos datos? Debe de haber una política de uso del Whatsapp y se deberá informar, aplicándose lo dicho anteriormente.

En definitiva, la Farmacia debe ser responsable y por eso debe establecer los medios más apropiados para comunicarse con sus clientes y, desde mi punto de vista, Whatsapp debe quedar al margen de la atención farmacéutica, pero sí podrá utilizarse cuando se trate de datos de nivel básico (como parafarmacia) Por ello, la utilización del Whatsapp en la farmacia debe ser con límites.

Autor: Isabel Marín Moral

Abogada especializada en Derecho Farmacéutico, protección de datos y nuevas tecnologías.

13 opiniones en “WhatsApp en la farmacia: algunos apuntes legales”

  1. excelente aporte Isabel. A pesar que en Chile estamos lejos de implementar un sistema basado en tecnologías de la información para la venta o información al paciente acerca de medicamentos, siempre es bueno aprender de quienes han tenido la innovación por guía para mejorar la calidad de vida de las personas.
    Atentamente
    Patricio Díaz S.
    Químico Farmacéutico
    Ingeniero Civil Industrial
    pharmafacts.chile

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