Desfibrilador en la farmacia: un servicio al ciudadano

Desfibrilador en la farmacia sí o no. Es la pregunta que se hacen algunas boticas que, más allá de valorar la legalidad o no de poderlo tener, cuestionan si es un servicio apropiado o no para poder ofrecer en la farmacia en un momento determinado y si conlleva muchos riesgos o responsabilidades.

1. Qué es un desfibrilador:

Es un producto sanitario destinado a analizar el ritmo cardiaco, identificar las arritmias mortales tributarias de desfibrilación y administrar una descarga eléctrica con la finalidad de restablecer el ritmo cardiaco viable con altos niveles de seguridad.

2. Hay farmacias con desfibriladores: un ejemplo.

Esta semana pasada en la farmacia de la Estación de Sants (http://www.farmaciaestacionsants.com) sus titulares, María y Elena Shröder utilizaron su desfibrilador portátil (DESA) y salvaron la vida de un hombre. La noticia ha dado la vuelta por todos los periódicos y esto es lo que hace pensar al farmacéutico, pero también a la ciudadanía.  (http://bit.ly/1aKdpon, http://bit.ly/1ksHg81)

3. Qué norma se aplica: nacional y autonómica.

Existe una normativa nacional, el Real Decreto 365/2009, de 20 de marzo, por el que se establecen las condiciones y requisitos mínimos de seguridad y calidad en la utilización de desfibriladores automáticos y semiautomáticos externos fuera del ámbito sanitario. (http://bit.ly/1fPAqUy)

En la exposición de motivos podemos leer: «En nuestro país, las enfermedades cardiovasculares constituyen uno de los problemas de salud más importantes para la población. La mayoría de las muertes evitables se deben a enfermedades coronarias, y se producen en el medio extrahospitalario. Se estima que cada año se producen en España más de 24.500 paradas cardiacas, lo que equivale a una media de una cada 20 minutos, ocasionando cuatro veces más muertes que los accidentes de tráfico, y la fibrilación ventricular es la responsable inicial de hasta un 85 por ciento de las paradas cardiacas extrahospitalarias» (datos de 2009).

Por ello se justifica la regulación siendo interesante que existan estos desfibriladores fuera de los hospitales y centros sanitarios

4. Qué hay que cumplir.

Quien quiera tener un desfibrilador en su establecimiento deberá notificarlo a la autoridad sanitaria de la CCAA del lugar donde esté ubicado y deberá realizar una declaración responsable de que reúne los siguientes requisitos:

a) La notificación y el registro de la instalación de los desfibriladores.

b) La necesidad de señalizar en lugar visible su instalación y las normas de utilización.

c) La previsión de dispositivos de conexión inmediata y activación de los servicios de emergencias de la comunidad autónoma correspondiente.

d) El sistema de notificación posterior del evento a las autoridades sanitarias.

5. Dónde debe de haber desfibriladores

La normativa nacional no dice que debe de haber desfibriladores en la farmacia, pero tampoco en centros comerciales o en lugares de concentración de personas. Definir dónde obligatoriamente deben de existir estos aparatos fuera de los hospitales es competencia de las administraciones sanitarias de las CCAA que, además deben establecer mecanismos de coordinación oportunos con dispositivos tales como protección civil, bomberos y policía local.

6. Quién puede usar el desfibrilador

El desfibrilador no está dirigido para su uso exclusivo por personal sanitario, sino que también las CCAA determinarán los conocimientos mínimos y básicos necesarios para que cualquier persona (incluso no sanitaria) pueda realizar la reanimación y que son:

a) Identificación de las situaciones susceptibles de uso de desfibriladores.

b) Utilización del desfibrilador semiautomático externo.

Por ello, las CCAA tienen su regulación (salvo Madrid) y, entre otras cosas, establecen programas de formación, tanto inicial como continuada, para el personal no sanitario y que se pueden organizar tanto por las Comunidades Autónomas como por entidades públicas o privadas debidamente autorizadas.

No queda excluido el farmacéutico de la formación, a pesar de su condición de profesional sanitario, posiblemente porque realmente debe saber cómo funciona el desfibrilador y cómo poner los electrodos, no siendo esta una materia que se estudie en la carrera de Farmacia.

7. Responsabilidad

La farmacia que instala un desfibrilador es responsable de garantizar su mantenimiento y conservación, de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Por lo tanto, tener un desfibrilador no es sólo una inversión, sino que debe de haber un mantenimiento.

Para evitar usos incorrectos las Comunidades Autónomas en su normativa establecen los mecanismos de inspección y control oportunos para asegurar el cumplimiento de lo establecido en el RD nacional.

Además debe tenerse claro que cualquier infracción cometida contra lo dispuesto en el RD o la normativa de desarrollo tiene la consideración de infracción en materia de sanidad, según lo previsto en el capítulo VI del título I de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad, y en las demás disposiciones que resulten de aplicación.

8. ¿Cuál es mi opinión?

Considero que es muy apropiado que el farmacéutico y/o empleados de la farmacia estén formados para poder, primero reconocer una situación de riesgo cardiaco y luego poder aplicar las descargas con el desfibrilador. La farmacia es cercana y está abierta durante muchas horas. Es fácil que ante una situación de necesidad de un desfibrilador haya una farmacia cerca (es el caso de la farmacia de la Estación de Sants)

Por otro lado, si cualquiera con un curso puede utilizar al desfibrilador, el farmacéutico además es un profesional sanitario, por lo que su formación durante tantos años de carrera le pueden ayudar de forma clara.

Sin embargo, encuentro un pero: cuesta dinero y la farmacia no está para grandes estipendios. Por ello, dado el fácil acceso a la farmacia y la alta formación de los farmacéuticos, considero que puede ser positivo que se lleguen a acuerdos con la Administración a través de negociación para que a la farmacia no le suponga un desembolso económico y la ciudadanía pueda tener un servicio sanitario más de indudable importancia y calidad.

El primer avance se ha hecho en Cataluña, donde ya al menos un hombre puede presumir de que la farmacia de la Estación Sants  le ha salvado la vida.

 

Autor: Isabel Marín Moral

Abogada especializada en Derecho Farmacéutico, protección de datos y nuevas tecnologías.

4 opiniones en “Desfibrilador en la farmacia: un servicio al ciudadano”

  1. Ya hay varias farmacias que han participado con éxito en el Proyecto Salvavidas. Este proyecto no tiene ningún coste para la farmacia ya que los desfibriladores y la formación se financian gracias a las aportaciones de los clientes, que son realmente los beneficiarios de que ese desfibrilador este en la farmacia. Gracias a las pulseras salvavidas que el Proyecto envía sin ningún coste y junto a expositores y posters a cada farmacia con el fin de que cuando obtengan la recaudación se canjee por el desfibrilador y la formación.
    Aprovecho como fundador del Proyecto a informar sobre el y enhorabuena Isabel por el post. Os invito a todas las farmacias a participar.
    Gracias
    http://www.salvavidas.eu

  2. Buenas tardes Isabel. Esplendido artículo. Tan sólo una puntualización. Desde la Asociación Barcelona Salud se está llevando a cabo un proyecto que consiste en instalar desfibriladores en todas las farmacias de Barcelona. De esta manera Barcelona será la primera ciudad del mundo totalmente cardioprotegida. El coste de estos desfibriladores y su mantenimiento los está asumiendo Barcelona Salud gracias al patrocinio de laboratorios Ferrer y AXA. Es decir, a las farmacias de Barcelona no les cuesta dinero (ni de instalación, ni de mantenimiento, ni nada de nada).

    Un saludo

  3. Espléndida información Isabel, como siempre.
    Como presidente de la Asociación de Farmacias de Barcelona (AFB) y de la Federación de Asociaciones de Catalunya (FEFAC). Quiero hacer unas puntualizaciones a tu artículo y al comentario de Joan.

    Como bien dice Joan, el proyecto «La farmacia el corazón del barrio» es un proyecto de la Asociación Barcelona Salud, puesto en marcha desde su génesis a través de la Asociación de Farmacias de Barcelona AFB (la empresarial de Barcelona) y La Fundación Brugada (los hermanos Brugada, son eminentes cardiólogos, referentes mundiales en muerte súbita). Estas tres, son entidades sin ánimo de lucro.

    El proyecto cuenta con el apoyo del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona y del Servicio de Emergencias Médicas SEM. Así como con el del Ayuntamiento de Barcelona, Genralitat de Catalunya y Gobierno de España.
    El patrocinio, es de Ferrer y Axa a quienes también se han sumado Alliance-Healthcare y Menarini para completar la 2ª fase del proyecto
    En este momento, en Barcelona hay ya instalados 90, en Badalona 26, en Cervera 6 (Lleida), en Reus 7 (Tarragona). Lo que nos lleva a un proyecto aún mayor, Catalunya territorio cardioprotegido.

    Hasta este momento, son ya dos las personas salvadas por el uso de los desfibriladores nata lados en las farmacias de Barcelona.

    Nuestra visión como empresarial de Catalunya, respecto a este y otros proyectos en marcha, es poner de relieve el papel de la farmacia tanto como centro de salud, punto de información y servicio al ciudadano en temas relacionados con su salud y bienestar. No solo se trata de hacerlo y hacerlo bien como hasta ahora sino también de mostrarlo a la sociedad con la finalidad de poner de relieve esa contribución que desde siempre realizamos desde las farmacias.

Responder a Antonio Torres Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.