Donación de médula ósea y campañas en Facebook o Redes Sociales de la farmacia

Si Facebook y otras redes han servido para unir a los amigos, han canalizado diversión, generan negocio y son nido de debates de toda índole, también en los últimos años han sido utilizados para hacer llamamientos generales de concienciación en la donación de médula ósea, generalmente de la mano de algún paciente, con nombre y apellidos, que no encontraba médula compatible en los bancos públicos.

Casi todos hemos recibido alguna notificación en nuestras redes sociales a raíz del caso de Mateo Continuar leyendo «Donación de médula ósea y campañas en Facebook o Redes Sociales de la farmacia»

¿De qué me tengo que preocupar si mi farmacia está en redes sociales?

Cuando la farmacia decide adentrarse en las redes sociales debe pensar por qué quiere estar, qué red se ajusta más a sus necesidades y qué busca con ello, porque dependiendo de la respuesta la política de acción es diferente y las obligaciones legales también. Sobre las primeras Inma Riu @inmariu y Gema Herrerías @A5farma son grandes asesoras en el mundo farmacéutico, sobre la legalidad vamos a dar cuatro pinceladas.

¿Qué ley es la que tengo que tener en cuenta? Depende de qué persigue la farmacia con su presencia y cómo lo canaliza:

1. Vender
En ese caso suele haber una tienda online, hay datos de clientes (con las obligaciones derivadas de la LOPD), hay comercio electrónico (con la Ley de Servicios de Sociedad de la Información y comercio electrónico), hay cookies (también con su norma). Además, deben mediar contratos con la entidad bancaria y con la empresa transportista, deben de existir condiciones de venta y devolución ampliamente meditadas, hay formularios que debe de tener unos requisitos, etc….
En definitiva, todo ello comporta la adopción de medidas legales. No vale decir «pruebo y será mala suerte que me pillen», porque recuerda que la ley de Murphy existe

2. Promocionar productos
Aquí ha de prestarse especial cuidado al producto y lo que se dice de él. Es necesario cumplir con la normativa de publicidad y de competencia. Es recomendable tener una buena relación con el proveedor, intentando crear sinergias en las promociones con el laboratorio, lo que en muchos casos vendrá revestido de los consiguientes contratos. Debe tenerse un banco de fotos propias o autorizadas y no vale copiar la que el laboratorio tiene en su página web a menos que lo autorice expresamente.

3. Informar sobre el producto desde la perspectiva de la salud
Normalmente se hace a través de blogs, que deben reunir unos requisitos legales, y de foros. En estos casos hay que tener especial cuidado con lo que se dice porque no debe olvidarse que el producto pertenece a un laboratorio, que ha invertido en investigación, desarrollo y publicidad. Hay que apostar por la prudencia, sobre todo cuando se trata de productos destinados a una determinada patología y no debe olvidarse que en estos foros, aunque se trata de redes sociales y todo parezca que queda en el aire, el farmacéutico actúa como profesional sanitario y, por tanto, está sometido a todas las normas médico-farmacéuticas, que debe conocer para tener la seguridad de hacer las cosas bien.

4. Resolver dudas de clientes.
Ligado con el apartado anterior si lo que se busca es dar consejo ha de tener en cuenta que el farmacéutico es farmacéutico (parece de perogrullo pero, por ejemplo, no se debe meter en materias exclusivas de médicos) por lo que debe tener claro cuáles son sus competencias. Además, en estos casos ha de respetarse la intimidad de los pacientes y no publicar sus datos personales (entre los que está su email o su nickname)sobre todo si del consejo se puede inducir una enfermedad. Por tanto, en estos casos está en juego la normativa de protección de datos e intimidad, así como la normativa farmacéutica y médica.

Por último, un recordatorio. No es necesario ni obligatorio que todas las boticas tengan perfil en Facebook, cuenta en Pinterest o página web con ecommerce y blog, por el contrario cada farmacia tiene que pensar su estrategia y para ello es preciso que conozca su clientela, a quién se dirige y hacia dónde quiere ir. No hay soluciones unívocas para todas las farmacias como tampoco los aspectos legales de cada estrategia son iguales en todas ellas, por lo que para evitar problemas lo mejor es tener tener ideas claras y una buena asesoría.

Sobre la lista única de farmacias online

Acabo de leer en El Global del 26 octubre que Sanidad hará una lista única de farmacias ‘online’ legales (http://www.elglobal.net/elglobal/articulo.aspx?idart=684681&idcat=784&tipo=2).

Esto me llama poderosamente la atención por dos razones, la primera porque la Administración comenzaría a tomar medidas para que las farmacias puedan posicionarse en las redes sociales e Internet (eso que llamamos Farmacia 2.0) y, la segunda, porque si realmente quiere hacerse una lista de farmacias online podríamos estar asistiendo al inicio en el cambio de muchos conceptos clásicos, lo que indudablmente implicaría importantes modificaciones jurídicas.

Por otro lado, esta noticia no puede leerse sin saber que el Consejo de Ministros del día 19 de octubre aprobó el anteproyecto de reforma de la Ley de Garantías y, según consta en www.lamoncloa.gob.es, “se pondrá una atención especial y activa a la venta de medicamentos por Internet, prohibiéndose la venta a domicilio y la publicidad de estos, dado el preocupante número de ventas ilegales registrado el año pasado en esta materia”.

Veamos los interrogantes:

• Hoy por hoy las farmacias con su nombre no pueden tener presencia en Internet tal y como ya traté en otro post (http://wp.me/p2guiz-2l) , por tanto el planteamiento desde Sanidad de listar las farmacias online significa que estas podrán tener su web e interactuar desde ella. Se trata de un primer paso importante que precisa aclarar las dificultades interpretativas de la ley hoy vigente y, además, un posicionamiento claro desde los Colegios Profesionales (hoy en algunos se tolera y en otros se prohíbe).

• Que haya un listado de farmacias online ¿significa que esas farmacias pueden vender medicamentos? Hoy, con la legislación vigente, claramente no se puede y, además, no parece que vaya a haber cambios en este punto a la vista del Consejo de Ministros del 19 de octubre, donde se sostuvo la necesidad de prohibición de la venta a domicilio de medicamentos y su publicidad. Por tanto, tendríamos sólo farmacias online que podrían vender parafarmacia (lo que ya hacen algunas, ya sea con su nombre o con otro nombre comercial).
Mi pregunta entonces es la siguiente: ¿necesitamos un listado de farmacias online para vender parafarmacia? Creo que no. El listado sólo tiene sentido si lo enlazamos con el medicamento y la necesidad de combatir medicamentos fraudulentos y/o falsificados.

• ¿Cuál va a ser el estatuto jurídico de las farmacias online?, ¿tienen que depender de una farmacia autorizada físicamente o, es posible una exclusivamente online? ¿Podría significar esto que hay una posibilidad de apertura online? O ¿incluso una especie de apertura libre online?
Supongo que, al menos en un primer momento, las farmacias online irán ligadas a la farmacia física autorizada, lo que permitiría un mejor y mayor control de las mismas por parte de la Administración sanitaria.
Por otro lado, no puede olvidarse que el reconocimiento de la farmacia online supondrá la necesidad de delimitar los requisitos específicos necesarios para su funcionamiento y, entre otras cosas, podría haber un pronunciamiento sobre si la titularidad también deberá ir de la mano de la propiedad o, por el contrario, cabrá la posibilidad de crear sociedades mercantiles y la entrada de socios no farmacéuticos.

Receta médica electrónica y otros temas TIC en e-sanidad y farmacia

Se ha publicado el informe sobre la e-sanidad 2012 realizado por el Observatorio Nacional de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información. Ahí se llegan a algunas conclusiones que merece la pena resaltar, porque, al fin y al cabo, Internet ha venido para quedarse y tenemos que integrarla, de una manera u otra, en el mundo sanitario.

Lo que se ha estudiado son las opiniones y expectativas de los ciudadanos sobre el uso y aplicación de las TIC en el ámbito sanitario y para ello se ha tenido en cuenta la opinión de una muestra amplia y variada, tanto del ámbito rural, urbano como semiurbano. También se han valorado el nivel de estudios, grupos de edad y el perfil tecnológico de los individuos. De forma general, se concluye que el grupo de 25-49 años, aquellos que tienen un nivel más alto de estudios, mayor clase social y aquellos más tecnológicos son lo que entienden, están más informados y valoran más las aplicaciones que hay actualmente en marcha en relación con la e-salud.

Sin embargo, es diferente que se hable de historia clínica que de e-receta. Aquí, voy a resaltar sólo aquellos aspectos que, de una forma u otra, afectan a la farmacia.

1º Conocimiento de la receta electrónica por CCAA
El grado de implantación de la receta médica electrónica es diferente según CCAA y ello tiene su reflejo en el estudio, de modo que son Galicia, Extremadura, Baleares, Cantabria, Canarias, Andalucía y Cataluña las CCAA donde el conocimiento de la receta electrónica está más extendido entre los ciudadanos. Está claro, por tanto, que la actuación política difiere de un sitio a otro, de manera importante.

2º En el estudio que analiza y relaciona el conocimiento de la receta médica con el estado de salud de los encuestados se concluye que cuanto peor es el estado de salud autopercibido por los ciudadanos mayor es el conocimiento de la receta electrónica, lo cual es lógico. Hasta que uno va al médico y le entregan la receta no sabe bien cómo funciona el sistema o, lo que es lo mismo, la necesidad de usar la receta hace que el ciudadano tenga conocimiento de su uso.

3º Se ha concluido que el ciudadano valora muy positivamente las innovaciones en la e-sanidad. Así, la receta electrónica tiene una calificación de 8,6/10 estando superada sólo por la historia clínica electrónica (9/10) y supera otras materias como el envío de SMS para recordar una cita o la toma de una medicación (8,57), la imagen digital como radiografías o resonancias (8,4/10) y la petición de cita médica por Internet (8,1/10)

4º No existe, sin embargo, gran diferencia en la valoración por el ciudadano de la receta médica si se tiene en cuenta el perfil de internauta, de modo que aquella difiere sólo dos décimas (quien navega habitualmente: 8,6/10, mientras que quien no lo hace 8,4/10) Sin embargo, en otras innovaciones sí se ven diferencias notables, como en el caso de la petición de cita por Internet. Esto responde a un hecho claro: el ciudadano que va al médico y necesita su receta, se adapta a cómo se la entregan (si es papel o electrónica), lo que quiere es su medicamento, la forma le es más o menos indiferente.

5º Quiero destacar del informe que existe un conocimiento muy bajo de las aplicaciones TIC para el cuidado de la salud, donde se han estudiado la teleasistencia, los videojuegos para dicho cuidado, la posibilidad de enviar información al médico o enfermero desde casa, los programas específicos de los smartphones y la telerreabilitación. Quizás en este ámbito la farmacia también puede entrar, aunque en el estudio no se plantea. Una buena atención farmacéutica, en mi opinión y hoy en día, tendría que dirigirse también al uso de aplicaciones TIC.

6º Finalmente el estudio hace referencia al uso de las tecnologías de la información en la salud desde la perspectiva de la comunicación. Si miramos a nuestro alrededor casi todo el mundo se ha metido en Internet para saber sobre una determinada enfermedad, hasta mis padres lo han hecho y superan los 70 años. Sin embargo el informe arroja el dato (bastante increíble) de que sólo un 48,3% reconoce estas búsquedas. Por otro lado, en las redes sociales este dato baja hasta el 12,8%. Por tanto, no podemos perder de vista que hoy se busca información, lo que nos lleva a la siguiente pregunta, ¿dónde buscamos?
El consejo farmacéutico es uno de los buques insignia de la actual farmacia española, ¿por qué ese consejo no puede darse a través de otras vías diferentes a la presencial en la farmacia? Al día de hoy no tenemos una normativa que permita a las farmacias, de forma clara, tener una página web donde poder incluir información o enlaces de índole médico. Tampoco queda muy claro que la farmacia pueda tener un perfil en Facebook u otras redes abiertas a los ciudadanos.
Por ello, de la mano de este informe, podría comenzarse a avanzar, porque el ciudadano lo pide y el canal de información cada vez es menos presencial. Además, estar en las redes sociales o en Internet no tiene por qué estar reñido con la deontología tradicional farmacéutica.

En conclusión, ha de trabajarse para mantener la farmacia como establecimiento sanitario de referencia para los clientes/pacientes donde recibir consejo farmacéutico, con presencia en las redes sociales e Internet y utilizando las nuevas aplicaciones TIC que poco a poco van saliendo al mercado.