El sombrero de Hogwarts, la farmacia y el futuro.

Tengo hijos adolescentes así que he leído los libros de Harry Potter y, además, he visto todas las películas (algunas puedo hasta recitarlas) ¿Y por qué traigo a Harry Potter a escena? Primero, porque me apetecía hacer un post un poco distinto y, segundo, porque hay cuestiones que de vez en cuando uno debe replantearse o verlas bajo otro prisma.

¿Os acordaís de la escena del sombrero seleccionador? Pues bien, para los que no sois muy de magos os la pongo a continuación aunque sé positivamente que también pincharán otros que han visto la primera película de Harry Potter muchas veces.

¿Por qué hablo del sombrero seleccionador?

1. «He de anunciaros algunas normas de principio de curso…»

Así empezaba el Profesor Dumbledore su discurso antes de que comenzara la ceremonia del sombrero seleccionador. Pues bien, eso es algo que todos los farmacéuticos deben tener claro: hay normas. Gustarán más o menos, pero las hay y deben cumplirse, de ahí la importancia de conocerlas.  Lo mismo se aplica a los médicos o a otros sectores profesionales,

2. «Muy difícil, muy difícil…Hay talento, tampoco la mente es mala y muchas ganas de probarse a sí mismo». 

Eso murmuraba el sombrero seleccionador cuando se posó en la cabeza de Harry Potter y lo mismo podemos decir de la farmacia actual. Hay mucho talento, grandísimos profesionales más formados que nunca, muchísimas ganas de trabajar y de hacer que el papel del farmacéutico sea algo más que el de dispensador pasivo de recetas. La normativa lo permite y hay ganas y formación, así que ¿por qué no hacerlo?

Hemos tenido recientemente conocimiento de la Declaración de Córdoba.  En ella, el Consejo General ha puesto en negro sobre blanco aquello de lo que llevamos varios años hablando y luchando. No es nada nuevo pero, a veces, si no se escribe parece que no existe. Pues bien, es hora de ponerse a trabajar, porque hay ganas y porque hay buenos profesionales, así que, como dice el Profesor Dumbledore al finalizar la secuencia «que comience la fiesta»…. pero antes de eso veamos otras cosas.

3.  «..Slytherin no, Slytherin no…. Podrías ser muy grande, lo tienes todo en tu cabeza y Slytherin te ayudaría en tu camino a la grandeza… eso no cabe la menor duda«

Harry Potter insistía en no estar en la casa de Slytherin, quería estar en Gryffindor y tú, ¿quién ha dicho que seas farmacéutico? Cuando decidiste estudiar farmacia pudo haber muchas razones pero lo que está claro es que no te pusieron un sombrero que decidió por ti, de igual forma que nadie estudió por ti. Por tanto, en estos momentos de tanta inestabilidad ¿por qué no vuelves a revisar la razón que te llevó a estudiar farmacia? Posiblemente entonces verás que  estás hecho para ser farmacéutico, que no te ves haciendo otra cosa y que eres muy bueno en lo tuyo. Por eso, quejarse o ser derrotista, ¿pensáis que lleva a algún sitio?

Ahora más que nunca la profesión de farmacia, como la casa de Gryffindor en Harry Potter, necesita a los mejores y los más honestos. No voy a decir que hay que pelear contra el innombrable (siguiendo con la trama de al película), pero bueno, sí que hay que luchar en muchas instancias… aunque casi todas las conocemos y para eso deben estar los mejores.

4. Gryffindor versus Slytherin.

Farmacéutico versus médico. Yo, que soy abogada, veo que a veces elegir ser farmacéutico es como optar a la confrontación directa y casi eterna con los médicos y viceversa y, debo reconocer, que es algo que no me entra en la cabeza. Se olvida a menudo que ambos son las dos grandes patas del sistema sanitario actual y se complementan.

En Harry Potter, Slytherin y Gryffindor son dos casas de estudiantes dentro del colegio totalmente competitivas, se ponen zancadillas y se hacen todas las trastadas posibles, pero tienen que vivir bajo el mismo techo del Hogwarts (el colegio) y con iguales normas.  Que farmacéuticos y médicos luchen por sus intereses no deja de ser lo propio desde el punto de vista profesional, pero igual que en Hogwarts al final hay unas normas y esas son las que definen qué es lo que puede o no hacer cada uno de ellos. Por eso, informes como el de la OMC deben leerse, en mi opinión, bajo ese prisma donde, a pesar de todo lo que se desee, manda la ley  y ésta contempla de forma muy clara el modelo de farmacia y las competencias del farmacéutico español. 

Por eso: ¿Quién dijo que por salir graduado de la facultad de Farmacia todo iba a ir rodado? ¿Quien dijo que no había que luchar por la profesión? ¿Quien pensó que en Hogwarts no habría mil y una aventuras?

Como veis este post ha sido un poco distinto, pero ¿alguno preferiría un sombrero que decidiera por él?

 

 

 

Autor: Isabel Marín Moral

Abogada especializada en Derecho Farmacéutico, protección de datos y nuevas tecnologías.

1 opinión en “El sombrero de Hogwarts, la farmacia y el futuro.”

  1. Totalmente de acuerdo.Cuando una opinion no es justa ,cuando se intenta ensuciar una profesion hay que darle cara y demostrar que no estamos para cortar cupones sino que sabemos de lo nuestro,que tenemos un hueco muy importante en la sanidad y la salud de las personas y sin necesidad de meternos en lo de los demas;respetando

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.