El farmacéutico del futuro ¿en la revolución tecnológica?

El farmacéutico del futuro no es el farmacéutico 2.0 ó 3.0, el farmacéutico del futuro debe y tiene que ser algo más si lo que se pretende es que esta profesión se mantenga en el futuro.  Más de alguno pensará que soy una exagerada, pero realmente es lo que pienso. El farmacéutico debe saber, al margen de cambios, qué es lo importante para poder impulsarlo y así tener un hueco asegurado en el futuro.

Hace unos meses leía en el blog de Rafa Bravo una reflexión sobre el médico del futuro que podéis leer en este enlace (un poco apocalíptica), pero también he leído no hace mucho que las máquinas, esas creadas por nosotros, también pueden sustituir en el futuro a los abogados con programas que son capaces de elaborar demandas sin necesidad de asesoría jurídica. Yo creo que la cercanía del médico cuando te toca/mira o del abogado que se adelanta a un problema futuro seguirán siendo necesarias. Parecida reflexión hay que hacer con el farmacéutico del futuro.

El farmacéutico del futuro. Cambio de rumbo.
El farmacéutico del futuro. Cambio de rumbo.

Es un hecho irrefutable que los ordenadores y programas, igual que las redes o páginas web están llamados a modificar todas las  profesiones liberales. Ninguna se parecerá en lo más mínimo a lo que eran hace 50 años, porque indudablemente se introducen día a día modificaciones de la mano de la tecnología, por eso hay que tener la mente abierta y estar dispuestos a adaptarse al medio.

Y esto ¿cómo afecta a la farmacia, desde mi punto de vista?

1 La dispensación debe cambiar en muchos casos. Debe pasarse a una dispensación que de valor a la presencia del farmacéutico, porque ¿qué aporta el farmacéutico cogiendo una caja y vendiéndola si no hace nada más? Por eso, se necesita implicación, debe de haber un giro hacia una dispensación informada a un paciente que, además, está cada vez más empoderado. Es un paciente/cliente que es diferente del de hace 20 años.

2. Debemos ir asumiendo que si nos limitamos a dispensar sin más la receta la farmacia podrá ser sustituida tranquilamente por una máquina de vending. Las máquinas de vending de farmacia hospitalaria para crónicos existen. Esto no es tecnología espacial, sino que está aquí y el cambio vendría simplemente de la ley con la excusa de un control del gasto. No sería difícil.

3. Por ello la dispensación deberá también ir acompañada de otros servicios de índole sanitario. Quien introduzca nuevos servicios, quien se moleste en hacer una farmacia más asistencial será quien sobreviva. Esos servicios deben tener una conexión con el hecho sanitario y deben servir también para que el farmacéutico sea cómplice del médico. Lo ideal sería acceder a la historia clínica, pero seamos realistas, esto sí es todavía ciencia ficción.

4. Además, para todo ello la farmacia deberá tener las fichas de sus clientes con su consiguiente protección de datos. Hoy hay farmacias que ya tienen una tarjeta de fidelización pero con un fin, muchas veces, no muy sanitario. De hecho a mi me hace mucha gracia (dicho con ironía total) que las farmacias usen la tarjeta Travel Club y cada vez que la veo me extraña que los Colegios no digan nada. Puestos a recoger datos creo que la farmacia debe pensar para qué los quiere, qué busca y a dónde quiere llegar.

Pues bien, desde el despacho siempre animo a la farmacia a tener fichas de sus clientes/pacientes con todo lo que hoy se puede hacer en la farmacia porque esa será la forma de poder dar una prestación farmacéutica completa.

5. Pensar en que la Administración va a pagar a la farmacia por los servicios también entra (desde mi perspectiva) en la categoría de ciencia ficción y por ello hay declaraciones de políticos que no me extrañan como la del Consejero de Salud de Aragón de esta semana y, aunque se le ha criticado, no ha dicho algo diferente a lo que ya todos sabíamos.

Conclusión sobre el farmacéutico del futuro

En definitiva, la farmacia tiene en su mano si quiere sobrevivir o no (igual que muchas profesiones). Y, no nos engañemos, las decisiones que se deben adoptar van mucho más allá de si se tiene o no una página web. La farmacia debe hacer un trabajo activo más allá de la dispensación y por lo que hace tiene que cobrar, todo lo demás es esperar el certificado de defunción en un mundo que está sumido en una revolución equivalente a la industrial, la revolución tecnológica.

 

Autor: Isabel Marín Moral

Abogada especializada en Derecho Farmacéutico, protección de datos y nuevas tecnologías.

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