Las 5 sanciones más comunes en farmacias (y cómo evitarlas)

Gestionar una farmacia implica cumplir con una serie de normativas estrictas que, si no se respetan, pueden dar lugar a sanciones administrativas, que posteriormente pueden confirmarse en vía judicial. Estas sanciones no solo afectan la reputación de tu farmacia, sino también pueden traducirse en multas importantes que pueden hacer perder el beneficio anual de la farmacia. En este artículo, te explicamos las sanciones más comunes y cómo evitarlas con ejemplos prácticos.

1. Venta de medicamentos sin receta

Una de las infracciones más frecuentes es dispensar medicamentos que requieren receta médica sin solicitarla. Por ejemplo, entregar un antibiótico a un cliente sin la receta correspondiente puede resultar en multas que pueden llegar a los 90.000 euros.
Cómo evitarlo: Implementa un sistema riguroso de verificación. Asegúrate de que todo el personal esté capacitado para identificar medicamentos sujetos a prescripción y negar la venta si no se presenta una receta válida. No merece la pena arriesgarse.
Bonus: Si no tienes la receta no teclees el número CIP que te puedan cantar por teléfono.

2. Almacenamiento incorrecto de medicamentos

Guardar medicamentos en condiciones inapropiadas puede afectar su efectividad e incluso su seguridad, lo que puede resultar en sanciones severas. Por ejemplo, almacenar medicamentos que requieren refrigeración fuera de los rangos de temperatura o humedad recomendados puede causar su deterioro y multas importantes. También es sancionable tener mezclados los medicamentos que están caducados con los que no lo están.
Cómo evitarlo: Asegúrate de que todos los medicamentos estén almacenados cumpliendo requisitos de temperatura y humedad. Revisa regularmente la temperatura de los refrigeradores y almacenes, y forma al personal sobre el manejo adecuado de los medicamentos para que estén bien conservados. Por otro lado, comprueba también las caducidades de forma períodica y separa los caducados de forma física, dejando constancia de ello para evitar confusiones en la dispensación.
Bonus: No es creíble que las horas que constan en el registro de la nevera de la farmacia sean siempre las mismas, como tampoco que sea siempre exactamente la misma temperatura. Mejor tener un termómetro digital con histórico de temperaturas y revisar poniendo hora real.

3. Falta de actualización en los registros farmacéuticos

No mantener los registros farmacéuticos actualizados (libro de recetario, control de dispensación de estupefacientes …) puede llevar a problemas legales durante inspecciones. Por ejemplo, no registrar correctamente la venta de medicamentos estupefacientes puede generar sanciones económicas y administrativas.
Cómo evitarlo: Establece un sistema digital o manual para registrar todas las operaciones diarias, como la dispensación de medicamentos que lo requieran, con formación si es necesario. Revisa periódicamente los registros para garantizar su precisión y cumplimiento con la normativa.
Bonus: No escatimes en datos, cumple con todos los que se exigen, como el DNI de la persona que recoge el medicamento cuando se dispensa un estupefaciente. Recoger los datos que dice la ley no incumple la LOPD.

4. Incumplimiento de horarios establecidos

Abrir fuera del horario autorizado o cerrar sin previo aviso (y justificación) puede llevar a sanciones administrativas y económicas. Por ejemplo, cerrar durante un turno de guardia asignado es una infracción que tiene asociada una sanción económica, pero también lo es cerrar más tarde de la hora que esté comunicada en Sanidad.
Cómo evitarlo: Mantén un calendario actualizado de horarios y asegúrate de cumplirlo. Si necesitas modificar horarios por razones de fuerza mayor o urgencia, informa previamente al Colegio y Sanidad (por ejemplo por un fallecimiento). Nunca cierres sin decir nada o abras fuera del horario.
Bonus: Dependiendo de Comunidades Autónomas ten cuidado con dispensar fuera de esas horas. El mero control de las dispensaciones permite la sanción.

5. Incumplimiento de las normativas de protección de datos

El manejo de datos sensibles, como historiales médicos o recetas, debe cumplir con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Por ejemplo, no proteger adecuadamente los datos de los clientes puede suponer una sanción económica, que puede ser muy alta en función de las circunstancias.
Cómo evitarlo: Implementa un sistema de gestión de datos seguro, limita el acceso del personal a información confidencial y mantén actualizados tus registros de cumplimiento del RGPD. Haz formaciones periódicas.
Bonus: Recuerda que Sanidad puede hacer denuncias ante la Agencia de Protección de Datos.

¿Cómo garantizar el cumplimiento normativo en tu farmacia?

Cumplir con todas estas normativas puede parecer complejo, pero no tiene por qué serlo. Contar con procedimientos claros, formar a tu equipo y realizar auditorías internas periódicas son pasos esenciales para evitar problemas.
Si tienes dudas o necesitas asesoramiento sobre cómo cumplir con la normativa en tu farmacia, contáctanos a través del teléfono 911 126 250 o email info@farmaciayderecho.com. Estamos aquí para ayudarte a mantener tu farmacia en regla y libre de sanciones.

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