Lea las instrucciones de este medicamento y consulte al farmacéutico

Hay que reconocer que la leyenda Lea las instrucciones de este medicamento y consulte al farmacéutico está implantada en la sociedad española  y permite a todo ciudadano poder discernir si de lo que se hace publicidad es medicamento o no.

consulte a su farmacéutico
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Outlet de farmacia: ¿Os gusta? ¿Qué os parece?

Outlet de farmacia o outlet de parafarmacia: eso lo he visto varias veces esta semana, no sólo en páginas de farmacias sino también en páginas de empresas sobre las cuales no tengo criterio y en las que no sé si hay o no una farmacia o un farmacéutico detrás. Obviamente lo que se vendía era parafarmacia (en ningún caso medicamentos).

Sólo hay un camino. photo credit: gratisography
Sólo hay un camino.
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El papel de los Colegios de Farmacéuticos ante las redes sociales

El jueves 25 de septiembre, día mundial del farmacéutico, tuve el privilegio de ser invitada por el Real e Ilustre Colegio de Farmacéuticos de Sevilla para dar una charla sobre “La legalidad de las redes sociales y el consejo farmacéutico” dentro de las XII Jornadas Sevillanas tituladas: “Tu consejo farmacéutico, también en la Red”.

Jornadas Sevillanas: Tu consejo farmacéutico también en la red.
Jornadas Sevillanas: Tu consejo farmacéutico también en la red.

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Receta médica electrónica y otros temas TIC en e-sanidad y farmacia

Se ha publicado el informe sobre la e-sanidad 2012 realizado por el Observatorio Nacional de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información. Ahí se llegan a algunas conclusiones que merece la pena resaltar, porque, al fin y al cabo, Internet ha venido para quedarse y tenemos que integrarla, de una manera u otra, en el mundo sanitario.

Lo que se ha estudiado son las opiniones y expectativas de los ciudadanos sobre el uso y aplicación de las TIC en el ámbito sanitario y para ello se ha tenido en cuenta la opinión de una muestra amplia y variada, tanto del ámbito rural, urbano como semiurbano. También se han valorado el nivel de estudios, grupos de edad y el perfil tecnológico de los individuos. De forma general, se concluye que el grupo de 25-49 años, aquellos que tienen un nivel más alto de estudios, mayor clase social y aquellos más tecnológicos son lo que entienden, están más informados y valoran más las aplicaciones que hay actualmente en marcha en relación con la e-salud.

Sin embargo, es diferente que se hable de historia clínica que de e-receta. Aquí, voy a resaltar sólo aquellos aspectos que, de una forma u otra, afectan a la farmacia.

1º Conocimiento de la receta electrónica por CCAA
El grado de implantación de la receta médica electrónica es diferente según CCAA y ello tiene su reflejo en el estudio, de modo que son Galicia, Extremadura, Baleares, Cantabria, Canarias, Andalucía y Cataluña las CCAA donde el conocimiento de la receta electrónica está más extendido entre los ciudadanos. Está claro, por tanto, que la actuación política difiere de un sitio a otro, de manera importante.

2º En el estudio que analiza y relaciona el conocimiento de la receta médica con el estado de salud de los encuestados se concluye que cuanto peor es el estado de salud autopercibido por los ciudadanos mayor es el conocimiento de la receta electrónica, lo cual es lógico. Hasta que uno va al médico y le entregan la receta no sabe bien cómo funciona el sistema o, lo que es lo mismo, la necesidad de usar la receta hace que el ciudadano tenga conocimiento de su uso.

3º Se ha concluido que el ciudadano valora muy positivamente las innovaciones en la e-sanidad. Así, la receta electrónica tiene una calificación de 8,6/10 estando superada sólo por la historia clínica electrónica (9/10) y supera otras materias como el envío de SMS para recordar una cita o la toma de una medicación (8,57), la imagen digital como radiografías o resonancias (8,4/10) y la petición de cita médica por Internet (8,1/10)

4º No existe, sin embargo, gran diferencia en la valoración por el ciudadano de la receta médica si se tiene en cuenta el perfil de internauta, de modo que aquella difiere sólo dos décimas (quien navega habitualmente: 8,6/10, mientras que quien no lo hace 8,4/10) Sin embargo, en otras innovaciones sí se ven diferencias notables, como en el caso de la petición de cita por Internet. Esto responde a un hecho claro: el ciudadano que va al médico y necesita su receta, se adapta a cómo se la entregan (si es papel o electrónica), lo que quiere es su medicamento, la forma le es más o menos indiferente.

5º Quiero destacar del informe que existe un conocimiento muy bajo de las aplicaciones TIC para el cuidado de la salud, donde se han estudiado la teleasistencia, los videojuegos para dicho cuidado, la posibilidad de enviar información al médico o enfermero desde casa, los programas específicos de los smartphones y la telerreabilitación. Quizás en este ámbito la farmacia también puede entrar, aunque en el estudio no se plantea. Una buena atención farmacéutica, en mi opinión y hoy en día, tendría que dirigirse también al uso de aplicaciones TIC.

6º Finalmente el estudio hace referencia al uso de las tecnologías de la información en la salud desde la perspectiva de la comunicación. Si miramos a nuestro alrededor casi todo el mundo se ha metido en Internet para saber sobre una determinada enfermedad, hasta mis padres lo han hecho y superan los 70 años. Sin embargo el informe arroja el dato (bastante increíble) de que sólo un 48,3% reconoce estas búsquedas. Por otro lado, en las redes sociales este dato baja hasta el 12,8%. Por tanto, no podemos perder de vista que hoy se busca información, lo que nos lleva a la siguiente pregunta, ¿dónde buscamos?
El consejo farmacéutico es uno de los buques insignia de la actual farmacia española, ¿por qué ese consejo no puede darse a través de otras vías diferentes a la presencial en la farmacia? Al día de hoy no tenemos una normativa que permita a las farmacias, de forma clara, tener una página web donde poder incluir información o enlaces de índole médico. Tampoco queda muy claro que la farmacia pueda tener un perfil en Facebook u otras redes abiertas a los ciudadanos.
Por ello, de la mano de este informe, podría comenzarse a avanzar, porque el ciudadano lo pide y el canal de información cada vez es menos presencial. Además, estar en las redes sociales o en Internet no tiene por qué estar reñido con la deontología tradicional farmacéutica.

En conclusión, ha de trabajarse para mantener la farmacia como establecimiento sanitario de referencia para los clientes/pacientes donde recibir consejo farmacéutico, con presencia en las redes sociales e Internet y utilizando las nuevas aplicaciones TIC que poco a poco van saliendo al mercado.