Permisos laborales en la oficina de farmacia

 

El laudo arbitral recientemente publicado en el BOE (conocido como el nuevo convenio)  y que ya he comenzado a analizar en el blog  contempla los permisos laborales a que tiene derecho el trabajador de la oficina de farmacia.

Antes de nada hay tres temas que deben quedar claros en torno a los permisos laborales en la farmacia.
  1. Cómo se pide: debe ser solicitado por el personal y previo aviso. No se especifica en la norma el plazo.
  2. El laudo es políticamente correcto. Aunque habla de matrimonio o hijos aclara que las licencias relacionadas se extenderán a las parejas de hecho, a menores adoptados o acogidos y a los discapacitados convivientes, siempre que estas situaciones se justifiquen con el documento que al efecto tenga establecido la Administración Pública y, en todo caso, por certificado oficial de convivencia.
  3. Y recuerda que los permisos se regulan en el art. 37 del ET y que el Convenio lo que hace es mejorar algunos de ellos.

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Farmacia de guardia … pero no esclava. Hay límites ¿Los conoces?

Farmacia de guardia en el entorno rural: problemas que deben afrontarse para conciliar la vida laboral y familiar.

La farmacia rural en España atraviesa por grandes dificultades y, entre otras, debe lidiar con horarios de guardias que se prorrogan durante semanas. Si a un trabajador se le dijera que su jornada es de 24 horas 7 días a la semana o que no tiene vacaciones seguro que alegaría que eso no es legal. Si un médico debe trabajar durante ese periodo de tiempo no hay duda de que se le debe reconocer su derecho a recuperarse en el día posterior y por eso libra la guardia. ¿Hay límites en la farmacia de guardia rural? Continuar leyendo “Farmacia de guardia … pero no esclava. Hay límites ¿Los conoces?”

El farmacéutico autónomo y la cartera de servicios: un tandem interesante.

El farmacéutico autónomo y la cartera de servicios: un tandem interesante.

Esta semana José Luis Calle publicaba un artículo en El Farmacéutico con el siguiente título: “el farmacéutico adjunto que viene” (http://bit.ly/1i3YNwZ)

 En este artículo ponía énfasis en que hay muchas farmacias que no van a poder prestar la cartera de servicios si no es a través de otras formas de contratación diferentes, llegando a la conclusión que el farmacéutico autónomo puede ser la solución.

Este tema no es nuevo pero sí que es una de las primeras veces que se pone por escrito, posiblemente porque al estar en negro sobre blanco adquiere un mayor peso y puede generar ríos de tinta (que ya empezaron a correr en twitter). Continuar leyendo “El farmacéutico autónomo y la cartera de servicios: un tandem interesante.”

WhatsApp en la farmacia: algunos apuntes legales

En un post anterior comenté qué decía la AGPDCAT sobre el uso de Whatsapp desde el punto de vista profesional y, a tenor de lo que he podido pulsar en el sector, ha dejado a las farmacias con ganas de saber más. A la vista del informe hay que sacar conclusiones prácticas ya que hay dos cuestiones diferentes, por un lado el hecho del incumplimiento de Whatsapp (que deberá ser perseguido por las autoridades y en el que la farmacia no tiene participación alguna) y, por otro, la responsabilidad de la botica en el uso de Whatsapp por aplicación de la LOPD y su reglamento. Como es lógico me voy a centrar en las medidas que deben tomar las farmacias.

logo whatsapp
WhatsApp en la farmacia

La primera pregunta que ha de hacerse el farmacéutico es Continuar leyendo “WhatsApp en la farmacia: algunos apuntes legales”

¿Puede ponerse en una medalla un código QR con los datos personales y el historial clínico de un paciente?

Hoy vamos a hablar de códigos QR, sí, esos cuadraditos ininteligibles que se leen con un Smartphone.

El tema de fondo responde a la idea de que algunos pacientes vayan con un código QR en una medalla colgada al cuello, como ocurre con la plaquita del grupo sanguíneo, y ahí vayan datos personales, como son el nombre, la dirección o teléfono y, además, información médica como qué enfermedad tienen, por ejemplo, Alzheimer, problemas cardíacos, diabetes, etc.

Código qr
Código qr

La idea a priori a todos nos parece bien si pensamos en un familiar, por ejemplo con Alzheimer ya que da tranquilidad saber que si se pierde quien lo encuentre va a saber quién es, cómo localizar a sus familiares y que tiene esa enfermedad.

Entonces , ¿cuál es el problema?

Unos amigos americanos me decían hace poco que en España todo se complica, que cualquier idea tiene que saltar demasiados obstáculos legales y que eso lastra el desarrollo de este país. En parte esto ocurre aquí. La idea es buena, muy buena. Si preguntáramos, a la gente casi todo el mundo diría que le parece bien, sobre todo si tiene familiares con problemas de salud importantes o está expuesta a ellos. Pero, aquí el problema, no es si es útil o no, sino de protección de datos ya que puede que la persona que encuentre al anciano utilice esos datos para otros fines. Por tanto, la problemática gira en torno al acceso a los datos y cómo se articula la cesión de los mismos a esos terceros (por ejemplo un policía o una persona caritativa), así como a la finalidad de la entrega de esa información.
Y todo el problema existe porque un código QR se puede leer con cualquier móvil Smartphone.

He comentado lo de mis amigos americanos porque a más de uno se le puede ocurrir la siguiente contrapregunta: ¿no es lo mismo si el anciano va con una tarjeta en su bolsillo en la que está escrita la información personal y sus datos médicos, que es lo que se ha hecho toda la vida? Pues sí y no, depende. Pero lo que está claro es que en esos casos, donde todo está escrito en papel, nadie se ha planteado la vulneración de la LOPD. Pero tampoco conozco que se haya planteado problema alguno por colgarse una placa con el nombre y grupo sanguíneo .

Qué dice la Agencia de Protección de Datos: Planteamiento jurídico

Esta cuestión se ha resuelto por la Agencia de Protección de Datos en un informe reciente, el 12/2013 que se puede descargar en http://bit.ly/13gIsxk y cuyas líneas de argumentación son las siguientes:

• Tiene que haber un consentimiento inequívoco y expreso por el portador de la medalla, para llevar sus datos en un código QR (donde están grabados y conservados) que puede ser accesible desde cualquier Smartphone. Esto significa que no vale con que el hijo o el cuidador le haga la medalla y se la cuelgue.

• El consentimiento del usuario de la medalla con el código QR no implica que quepa cualquier tratamiento de los datos, dado que se trata de datos de protección alta. Llevar colgada la medalla no autoriza per se a que cualquiera pueda leer/descargar los datos del código QR.

• Los datos que se contengan en la medalla han de ser adecuados, pertinentes y no excesivos en relación con el ámbito y las finalidades explícitas y legítimas para las que se han recogido. Además tienen que estar actualizados. Esto implica que hay que ver si la recogida de los datos personales y de historial médico son necesarios para la finalidad pretendida (por ejemplo, para que el anciano perdido pueda ser devuelto a su casa o a la residencia de ancianos parece que no es necesario el historial médico, pero sí si el portador de la medalla tiene problemas cardíacos)

• La ley 41/2002 establece que la finalidad principal de la historia clínica es “facilitar la asistencia sanitaria”. Por ello se deberán detallar las medidas de seguridad que se adoptarán para asegurar que los datos médicos sólo sean accesibles para los servicios sanitarios y no por cualquier tercero.

Cuál es la conclusión de la AGPD:

• “No existe obstáculo en la inclusión de datos personales en un código QR, siempre que, existiendo consentimiento informado del portador de la medalla en los términos indicados, sólo se incluyan en el mismo los datos estrictamente necesarios para el cumplimiento de las finalidades pretendidas, lo que dependerá de cada tipo de usuario y de enfermedad”.

• “Deberán adaptarse las medidas de seguridad que correspondan en cada caso, en los términos del Título VIII del Real Decreto 1720/2007 de 21 de diciembre”.

• “Si la finalidad es que únicamente accedan a dichos datos el personal sanitario que vaya atender al paciente en situación de emergencia o accidente, deberían implantarse medidas que no permitieran el acceso a esta información por terceros”.

Mi opinión

La argumentación de la AGPD es muy correcta y aplica la norma actualmente vigente de forma irreprochable.

Yo, además, traigo al debate otra interpretación, sobre la base de que toda ley (aún siendo imperativa) debe interpretarse de acuerdo con los otros derechos que hay en conflicto. En este caso habría de ponerse en la balanza la protección de datos personales, en un platillo, y el derecho a la salud, en el otro, a fin de determinar qué derecho (ambos constitucionales) tiene más peso. Considero que la salud y la vida humana tiene más peso que la protección de datos en un caso como el expuesto. Ello porque, desde mi perspectiva, es preferible el acceso por un tercero, aunque no sea del servicio de emergencias, a los datos de un señor para salvarle la vida, que, en aras de la protección de datos, no quepa el acceso a sus datos y se muera.

Pero reconozco que conjugar ambos derechos es difícil. Por eso sí creo, siguiendo a la AGPD, que es importante que en esa medalla no esté todo el historial médico del que habla la Ley de Autonomía del Paciente (por ejemplo los consentimientos informados o las radiografías), sino sólo aquellos datos médicos que en un momento de emergencia puedan ser relevantes.